¿Eres el dueño de tu coche o solo su inquilino?
El asalto a la última frontera de tu privacidad
Álvaro Ruisánchez
2/6/20262 min read


Hasta hace poco, entrar en tu coche era cerrar la puerta al ruido del mundo. Era tu burbuja. Pero hoy, esa burbuja tiene una fuga de 50,000 millones de dólares.
Si creías que el tablero digital era para que el mapa se viera "cool", lamento decirte que caíste en la trampa. Los fabricantes ya no quieren ser empresas de fierros y motores; quieren ser empresas de software y suscripciones. Y tú eres el producto.
El fin de la "soberanía" del conductor
La guerra ya empezó y la primera baja fue Apple CarPlay. ¿Por qué General Motors te obligaría a dejar de usar una interfaz que amas? No es por diseño, es por soberanía de datos. Al sacarte del ecosistema de Apple o Google, el fabricante recupera el control de lo que ves.
Si ellos controlan la pantalla, ellos deciden qué cafetería te aparece primero o qué gasolinera es "la más recomendada". Es el modelo de Amazon aplicado a tu parabrisas: el que paga por el algoritmo, gana tu atención.
La patente del "coche espía": ¿Marketing o acoso?
Lo de Ford no es solo publicidad, es ingeniería de comportamiento. Estamos hablando de patentes para que el coche use sus micrófonos y cámaras para:
Escuchar tus conversaciones: Si hablas de vacaciones, el GPS te sugiere hoteles.
Leer el entorno: Si pasas frente a un espectacular de Burger King, el coche te lanza un cupón en la pantalla antes de que llegues a la siguiente cuadra.
Ya no manejas un vehículo; manejas un sensor gigante que le reporta tus hábitos a una central de marketing en tiempo real.
El patrón del dinero: La pantalla es el nuevo petróleo
El movimiento de empresas como 4screen con Volkswagen y Stellantis confirma la tendencia: el margen de ganancia ya no está en venderte el coche, sino en lo que haces dentro de él.
Es una jugada maestra y agresiva. Los fabricantes saben que el valor del hardware cae, pero el valor de la atención sube. Quieren monetizar cada kilómetro que recorres.
El dilema ElementoDiez
Aquí es donde se pone interesante para nosotros. Como usuarios, estamos llegando a un punto de quiebre.
¿Estamos dispuestos a que nuestro coche sea un panel publicitario con tal de que sea "más tecnológico"? ¿O estamos comprando, sin saberlo, un dispositivo de vigilancia que nos cobra por el privilegio de ser espiados?
La pregunta para los que saben: Si tu próximo coche te saliera un 20% más barato, pero a cambio tienes que ver anuncios en el tablero cada vez que te detienes en un semáforo... ¿firmarías el contrato o buscarías una marca que respete tu silencio?
Los leo. Esto no es el futuro, es el modelo de negocio de este año. 👇


