El Diseño en la Era del Algoritmo:

La IA Conquista la Alta Costura

2/4/20262 min read

La pregunta ya no es si la tecnología llegará a las pasarelas, sino qué lugar ocuparemos los humanos cuando esté allí. Recientemente, el diseñador Alexis Mabille sacudió los cimientos de la Alta Costura en París con una colección presentada íntegramente de forma digital: pantallas, avatares y, en el núcleo de todo, Inteligencia Artificial.

¿Realidad o "Botón Mágico"?

Existe el mito de que trabajar con IA es tan simple como pedirle a ChatGPT: "Genérame 20 vestidos de lujo" y recibir un archivo listo para imprimir. La realidad detrás de la colección de Mabille nos cuenta una historia muy distinta.

El proceso no fue una sustitución, sino una colaboración:

  • Conceptualización: El diseñador partió de un moodboard tradicional, definiendo inspiración y narrativa.

  • Curaduría técnica: Selección manual de paletas de colores, tipos de telas, texturas y detalles de pedrería.

  • Iteración: La IA generó propuestas basadas en órdenes precisas (prompts), pero fue el ojo del diseñador el que ajustó, descartó y perfeccionó cada diseño hasta hacerlo funcional para el cuerpo humano.

La clave no fue la generación automática, sino el criterio del autor.

El nuevo valor: El músculo del criterio

¿Está la IA sustituyendo al diseñador? La respuesta corta es no. Estamos presenciando el nacimiento de una nueva forma de crear donde lo que realmente cotiza al alza no es solo la ejecución manual, sino el buen gusto y el conocimiento acumulado.

La IA no crea de la nada; se nutre de nuestra imaginación. Es una herramienta que, al igual que en su momento lo fue la máquina de coser frente a la costura a mano, viene a simplificar procesos. Sin embargo, requiere de un "director de orquesta" que sepa qué es estético, qué es funcional y qué comunica una emoción.

El humano como gestor de la innovación

Históricamente, la tecnología ha servido para potenciar nuestras capacidades. La obra de Mabille deja claro que, sin una visión clara y un ojo crítico, la IA solo produce ruido visual. La verdadera "obra" nace de la gestión humana de esa herramienta.

En Elemento Diez, creemos firmemente que la tecnología no viene a borrarnos del mapa, sino a darnos superpoderes creativos si sabemos cómo usarlos.

Queremos abrir el debate:

¿Crees que el uso de la IA en procesos artísticos desvirtúa la esencia del diseño o es simplemente la evolución natural de nuestras herramientas? ¿Deberíamos volver a lo básico o abrazar esta innovación sin miedo?